La SEC evoluciona del micromecenazgo hacia la microinversión

Nov 8, 2015 por
La SEC evoluciona del micromecenazgo hacia la microinversión

La inversión debe ser más como esperar que la pintura se seque o que la hierba crezca. Si quieres emoción, toma 800 dólares y ve a Las Vegas.

Paul Samuelson

Kickstarter no es una plataforma de inversión, y no importa cuántas veces se repita, que siempre encontrarás la expresión “mi inversión” en la sección de comentarios de casi todos los proyectos “fracasados” o no exitosos de Kickstarter, Indiegogo, o de cualquier otra empresa que realice campañas de crowdfunding o mecenazgo online. Estas campañas están más relacionadas con el concepto de grupos de compra que con la inversión, y nunca encontrarás una oferta de acciones o cualquier otro tipo de retorno al dinero más allá de la última chuchería electrónica, juego indie, o novela gráfica. Claro que se puede empezar un negocio o campaña con esa promesa, pero no esperes dividendos de empresas de gran éxito en estas plataformas como Ouya o Pebble.

Ahora, esto puede finalmente cambiar. La Comisión de Valores de Estados Unidos (conocida en el mundo anglosajón por sus siglas SEC) aprobó nuevas reglas para el crowdfunding, permitiendo a las nuevas empresas o iniciativas recaudar dinero como inversión de personas a título individual.

Hasta hoy, las inversiones de business angels o capital semilla, capital riesgo o hedge funds no eran para el hombre común; estas son inversiones de alto riesgo, y sólo inversores acreditados podían participar en estas rondas de financiación. Inversores acreditados, al menos en los EE.UU., son individuos con un patrimonio neto de al menos 1 millón de dólares, o con ingresos anuales superiores a 200.000 dólares en cada uno de los dos años anteriores al momento de realizar la inversión. La razón de que sólo se permitieran inversores acreditados – dependiendo de su interpretación – era la de proteger a los consumidores (en su parte más proteccionista) o para mantener una oligarquía mediante la instalación de un techo de cristal sobre la clase media. De cualquier forma, la gente normal no podría invertir en inversiones de alto riesgo hasta ahora…

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El Congreso de los EUA ha tenido a bien crear una nueva clase de inversores, y de conformidad con el Título III de la Ley JOBS, la SEC publicó recientemente las reglas completas para la inversiones de micromecenazgo o crowdfunding. En un impresionante tomo de 600 páginas, se describen todos los detalles, para que todos los siguientes emprendedores en serie, en busca de inversiones de más de 1 millón de dólares, puedan poner en marcha sus proyectos.

Start-ups e Inversores

Las reglas emitidas por la SEC colocan inmediatamente algunas limitaciones en lo que se puede hacer en virtud de la nueva normativa. Para las nuevas empresas o startups, se puede recaudar un máximo de 1 millón de dólares en un período de 12 meses.

Para los inversores con un ingreso anual o un patrimonio neto de menos de 100,000 dólares, se puede realizar una inversión máxima anual de 2,000 dólares o el 5% de los ingresos anuales (el mayor de cualquiera de los dos valores). Para los inversores con un ingreso anual o valor neto superior a 100.000 dólares, el 10% de sus ingresos o patrimonio neto puede ser invertido, pero en este caso el que sea menor.

Brokers y portales de financiación

Pero… Siempre hay un pero…

A los inversores y a los empresarios no se les permitirá mantener sus transacciones de forma privada y directa; la SEC sigue estando presente después de todo. Todas las transacciones pasarán por agentes de bolsa registrados o algo que se denominará “portal de financiación”. Estos portales de financiación tienen bastantes limitaciones, entre ellas, tienen prohibido ofrecer consejos, hacer recomendaciones, publicidad, el pago a los empleados de una comisión, la tenencia de valores propios, y tanto los empleados como los colaboradores de dichos portales no pueden usar sus propios servicios.

No obstante, esto da pie al surgimiento de nuevas oportunidades de negocio para quien sepa aprovecharlas, incluso desde el otro lado del Océano.

Es todo lo contrario a Kickstarter

Kickstarter nunca ha sido reconocido por su transparencia y de hecho esta pudiera ser una de las razones de peso por las cuales haya cambiado su forma legal.  Mientras que la premisa básica del crowdfunding era que la fabricación de varias centenas de unidades de algo era más barato que la fabricación de una sola unidad, la realidad ha demostrado que la fabricación ha sido el talón de Aquiles de todas las campañas de Kickstarter fracasadas: es exponencialmente mucho más complicado fabricar 1000 unidades de cualquier cosa que sólo una… y nadie audita la viabilidad del proyecto o de la campaña previo a su publicación. Y si a esto se añade que muchas veces el propio Kickstarter invierte en las campañas destacadas de su portal, junto con otras prácticas de dudosa legalidad, la mezcla es explosiva y lleva a muchos problemas, desengaños, “estafas”, pleitos, etc., haciendo necesario y evidente una regulación.

El reglamento presentado por la SEC normaliza y regula los principios de la economía colaborativa en Internet, definiendo la naturaleza de empresas responsables de poner en contacto a los inversores con las nuevas empresas, sin depender económicamente de estas nuevas empresas. Las nuevas empresas no podrán recaudar más dinero de lo que puedan manejar, y es de esperar que los inversores individuales no considerarán a las empresas invertidas como apuestas de póker online o trading.

No obstante, hay que reconocer que el crowdfunding ha permitido la formación de un montón de grandes empresas hasta el momento. Pero con estas nuevas regulaciones, se abren nuevas posibilidades de iniciativas, y más vías para el éxito de cualquier tipología de inversor: pequeño inversor particular, business angel, capital riesgo o cualquiera que sea.

¿Qué hay de lo nuestro en Europa?

Y mientras Europa… Muy, muy perdida y dejando pasar oportunidades.

¿Y en España?

Pues por primera vez, parece que la cosa se va moviendo más rápidamente que en la vieja Europa y nos anticipamos a lo que recientemente se ha aprobado en los Estados Unidos. La Ley de Crowdfunding que entró en vigor antes del verano regula lo mismo que la recientemente aprobada ley norteamericana, pero con un poco más de generosidad pues los límites tanto para inversores como para empresas son superiores. Para muestra, en España la empresa tiene como límite 5 millones de euros.

Pero la cosa no es fácil y presenta ciertas dificultades en la implementación de la ley, y aún muchas pequeñas y medianas empresas deben buscar financiación por los cauces offline ante la dificultad de incorporarse al mundo online o de la economía colaborativa. Pero esto no es un problema, pues Zincapital puede ayudarte a que sea lo más fácil y así te puedas volcar en tu negocio y en tu idea. Contáctanos y te explicaremos cómo.

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