El papel del Banco Europeo de Inversiones (BEI)

Mar 5, 2016 por
El papel del Banco Europeo de Inversiones (BEI)

Es evidente que en Europa los últimos años han estado caracterizados por una crisis económica de indudable calado. En el caso de España y de los países del Sur, las consecuencias han sido y son de una magnitud y consecuencias históricas. Con independencia de las posibles valoraciones y análisis acerca de las erróneas políticas económicas aplicadas en el Viejo Continente, lo cierto es que una de las causas de la situación que estamos viviendo hay que buscarla en la escasez de financiación para la economía y las pequeñas y medianas empresas.

En este contexto de sequía crediticia, que parece comenzar a remitir en España y Portugal, han ganado protagonismo entre el empresariado y el gran público algunas instituciones cuyo objetivo es ayudar a la financiación de la economía europea en general y española en particular. Algunas de ellas se han hecho relativamente populares en entornos donde eran desconocidas hasta hace muy poco tiempo.

Una de ellas es el Banco Europeo de Inversiones (BEI), institución cuya función consiste en conceder financiación “para proyectos que contribuyan a lograr los objetivos de la UE, tanto dentro como fuera de ella”. Así, es una entidad crediticia un tanto especial, con un objetivo claro, transnacional y de titularidad pública.

Su sede está en Luxemburgo y se creó en 1958. Su Consejo de Administración está formado por un consejero de cada país de la UE y uno de la Comisión Europea. Es una entidad de titularidad conjunta de los países de la UE, es decir todos los países son accionistas del BEI. Sus decisiones son adoptadas por el Consejo de Gobernadores (en el que participan los ministros de Economía de todos los países de la UE), que define la política general de préstamos, el Consejo de Administración y el Comité de Dirección, órgano ejecutivo que gestiona los asuntos corrientes.

El BEI toma decisiones de crédito y préstamo basándose en las características de cada proyecto y las oportunidades que ofrecen en cada momento los mercados financieros. En aquellas operaciones cuyo objetivo está en el exterior, el BEI apoya las políticas de desarrollo y cooperación de la UE en todo el mundo. Dentro de sus principales objetivos, hay que señalar:

El impulso del potencial de crecimiento y empleo de Europa,

el apoyo a las medidas tendentes a mitigar el cambio climático, y

el fomento de las políticas de la UE en terceros países.

Una de sus peculiaridades es que no es una organización encargada de gestionar los recursos que los sufridos ciudadanos de la UE pagamos a nuestras autoridades. Es decir, no es un organismo que gestione fondos públicos, procedentes de la recaudación fiscal de cada uno de los países miembros. Este banco se financia en los mercados de capitales y concede préstamos en condiciones favorables para proyectos que contribuyan a los objetivos establecidos por la UE. Gracias a la solvencia y el favorable rating que ostenta esta institución, es capaz de conseguir financiación sin excesivos problemas y en unas buenas condiciones de mercado. De esta forma, se puede decir que ni un euro de la financiación concedida por el BEI procede del presupuesto de la UE.

Resumiendo, se puede decir que el BEI ofrece tres tipos principales de servicios:

Préstamos: ofrece créditos a clientes de todo tipo para apoyar el crecimiento y el empleo. Una de las principales ventajas de su actuación es que la financiación concedida tiene un importante efecto multiplicador, ya que este apoyo suele contribuir a atraer otros inversores.

Financiación combinada: permite a los clientes combinar la financiación del BEI con otras inversiones procedentes de fuentes públicas y privadas.

Asesoramiento y asistencia técnica: su objetivo es lograr la máxima rentabilidad de las inversiones con unos costes ajustados a las condiciones de mercado en cada momento.

Normalmente, el BEI abre líneas de crédito a las entidades financieras europeas (bancos, cooperativas de crédito, cajas, etc.) que, a su vez, prestan el dinero a los acreedores. No obstante, para importes superiores a los 25 millones de euros, la interlocución del BEI con el prestatario es directa. Esta organización ha sido y está siendo uno de los artífices de que el crédito vuelva a circular entre las pymes y midcaps (hasta 3.000 empleados) españolas. Así, en las últimas jornadas se ha conocido que una entidad financiera española alcanzó un acuerdo con el BEI para la financiación de proyectos de inversión y capital circulante llevados a cabo por pymes y empresas Midcap (hasta 3 000 empleados) en España y Portugal. El importe de este acuerdo asciende a 350 millones de euros, que se verán duplicados, ya que el banco en cuestión aporta idéntica cantidad, lo que provoca el efecto multiplicador comentado anteriormente.

En ZINCAPITAL recibimos con agrado este tipo de noticias. Esperamos y deseamos que estas y otras medidas similares faciliten el acceso al crédito de las pymes, particulares y autónomos para que puedan financiar sus planes de negocio y, de esa forma, que se mantenga el actual crecimiento del empleo y de nuestra economía.

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